Medios de comunicación en tiempos de crisis

Los medios han sido cuestionados por la forma en la que han abordado el estallido social en nuestro país. ¿Cómo es para ellos trabajar en la situación actual? ¿cómo se han hecho cargo de las críticas? Fueron algunas de las preguntas que se abordaron en un conversatorio organizado por ECU y la Facultad de Comunicación de la Universidad de los Andes.

El cuarto poder, así es como muchos califican el rol de los medios y su influencia tanto en la sociedad como en la opinión pública. Es debido a su importancia que también han sido bastante criticados en este último tiempo debido a cómo han abordado los distintos sucesos que han sacudido a nuestro país desde el pasado 18 de octubre.

A pesar de la crítica, la audiencia no deja de consumir noticias, los peaks en televisión están a niveles impensados, los medios online reciben millones de visitas día a día, los diarios colman sus páginas con notas respecto a la situación país y las parrillas programáticas de las radios cuentan con expertos comentando la contingencia programa tras programa.

Es por eso que en el encuentro “¿Información de crisis o crisis de información?” abordó cómo ha afectado esta situación a la industria de los medios de comunicación. Organizado por ECU, Estudios de la Comunicación UANDES y la Facultad de Comunicación de la misma universidad, contó con la participación de Eduardo Sepúlveda, director de El LiberoChristian Weinborn, editor general del canal 24 horas, y Cristián Rodríguez, director editorial de Pauta.

La instancia estuvo moderada por Juan Ignacio Brito, decano de la Facultad de Comunicación, quien explicó la ausencia de uno de los invitados, Gabriel Vergara, director de la Asociación Nacional de Prensa y editor general de Medios Regionales, debido al incendio que afectó las dependencias del diario El Líder de San Antonio.

¿Cuál ha sido el rol de los medios en el contexto actual y cómo han abordado las críticas?

“La respuesta no es sencilla, pero creo que el rol de los medios ha sido esencial, un poco incomprendidos, pero también hemos sido reflejo de las problemáticas que han salido a la luz producto de esta crisis”, afirma Cristián Weinborn. “Tenemos que hacer un fuerte mea culpa de porqué nunca habíamos mostrado estos temas, no habíamos cumplido con elrol de los medios investigando, de poner estos temas en discusión, estábamos al debe. Sí creo que se cubrió de la forma que tenía que hacerse y hemos tomado decisiones editoriales para responder y mostrar la realidad que se nos exige”.

Para Eduardo Sepúlveda, los medios han tenido una difícil labor que cumplir, ya que la confusión también afectó las distintas salas de prensa. “Con las semanas hemos ido mejorando, hemos tenido más rigor y un poco más de calma para saber cuál era el rol que debíamos cumplir. Por instinto tratamos de mostrar todo lo que estaba pasando sin alguna capacidad de reflexión, pero con el correr de los días hemos tenido la posibilidad de analizar lo que hacemos”.

Situación que comparte Cristián Rodríguez, ya que la realidad a la que se enfrenta el país no tenía precedentes y, por lo tanto, “era difícil tener una guía o un asidero para abordar esta situación”.  

¿Cómo trabajan los medios en una situación de crisis?

En este tipo de situaciones, en que la audiencia exige rigurosidad, instantaneidad e información constante, los medios han tenido que responder no exentos de complicaciones y críticas.

“Pasamos de las evasiones al fuego, al caos, nadie sabía quién atacaba, por qué lo hacía y las mismas preguntas nos surgen a nosotros, porque si bien somos periodistas, también somos personas”, dice Christian Weinborn. “Tenemos experiencia para cobertura de desastres y estamos preparados para una transmisión 24/7, pero al tercer o cuarto día nos dimos cuenta de que nos faltaba análisis, por qué está pasando y desde ahí nos preguntamos cómo seguimos haciendo nuestra labor. Uno debe recurrir a la línea editorial, a nuestra misión y visión, eso fue lo que hicimos y nos enfocamos en dos de nuestros principios como lo son la libertad y la democracia, los cuales estaban en riesgo por la violencia y la falta de orden público, por lo que decidimos atacar esos focos y desde ahí armar pauta”, agrega.

Para un medio relativamente nuevo como es Pauta, una multiplataforma que congrega una radio, un canal de streaming, redes sociales y aplicaciones para dispositivos móviles, el desafío ha estado enfocado en evitar algunas prácticas muy comunes en esta profesión.

“Nuestro esfuerzo se ha puesto en tratar de evitar inclinaciones hacia lo políticamente correcto. Hay pautas de medios que viven cooptados por esta visión de la sociedad, con temor a lo impolíticamente incorrecto”, cuenta Cristián Rodríguez. “Y nuestra forma de trabajo se basa en la prudencia, para nosotros es mejor salir segundos, pero publicar bien. Hay formatos de medios que complican eso. Creo que la gente hoy privilegia más la información bien entregada, a la primicia”.

¿Cuál es el impacto de las redes sociales en el periodismo de hoy en día?

Las redes sociales también han estado en la palestra durante este último tiempo debido a la gran cantidad de fake news que se han viralizado, pero también se han transformado en una herramienta para muchos mediosperiodistas, cuestionada por muchos, válida para otros, que ven y utilizan estas plataformas como un espacio para generar debates o expresar opiniones.

“Hay gente en redes sociales que está hablando, que genera conversación, personas como cantantes, deportistas, incluso influencers, que al tener muchos seguidores son proclamados como verdaderos líderes de opinión. Adicional a eso, se genera esa sensación de que los medios no me están mostrando todo -yo lo veo en redes sociales, pero la televisión no lo muestra-, lo que genera también una crisis de expectativa de los medios”, dice Eduardo Sepúlveda.

Mientras, para Cristián Rodríguez las redes sociales elevan las exigencias de los medios a la hora de hacer periodismo. “Hemos reforzado ciertos lineamientos editoriales. Yo soy muy crítico respecto de RRSS. En esta crisis hemos tenido que repensar cómo separamos la ilusión que la gente tiene de que las redes reflejan la opinión pública y de esta forma te critican y te apuntan con el dedo. Hay que saber los distintos matices que existen en el mundo digital y poder distinguir lo que es realmente la opinión pública, ese es el verdadero desafío”.